CADÁVER EXQUISITO
Título: Cadáver exquisito
Autor:
Agustina Bazterrica
Género:
novela literaria
Año
de publicación: 2017
“Tenía la mirada humana del animal domesticado”.
Agustina Bazterrica es
una autora argentina nacida en Buenos Aires en 1974. Licenciada en Artes por la
Universidad de Buenos Aires, ha recibido varios premios, entre ellos el Premio
Clarín por Cadáver exquisito. La
premisa puede describirse de manera simple: en un futuro distópico, todos los
animales contraen un virus que hace que ya el ser humano no pueda comerlos.
Esto provoca que la carne humana sea legal, faenada y vendida en los
frigoríficos.
La novela resulta
siendo lo que me habían advertido: una historia cruda, escrita de una manera
tan literal que, como lector, podemos visualizarnos cada una de las escenas,
siendo impactante. Lo fuerte de la novela es el mensaje que quiere dar: la analogía de cómo tratamos a los animales
en todo el proceso de su comercialización para cumplir con nuestras
necesidades. La forma de impactar de Bazterrica es dura: imaginar que todos
esos animales que nos sirven como sustento sean en realidad humanos que criamos
en una granja, los engordamos, les damos vitaminas, a las hembras las ponemos a
parir, para después pasar por el proceso de faenar. Aquí sí nos dispara este
sentimiento moralista y nos llegamos a sentir tocados y alarmados. ¿Por qué
llegamos a sentir esto con humanos y no con los demás animales?
Otro punto principal
de la novela es el protagonista, que lucha constantemente con sus principios
éticos, intentando encajar en una nueva moral, pertinente a esa época. ¿Logrará
el protagonista amoldarse a la nueva moral o al final se rebelará contra el
sistema? También la autora hace analogía al desprecio que el ser humano siente
por aquellos que están en una situación dispar a la nuestra: “esos negros”,
“los negros”, “hay que matarlos a todos”. ¿Un mensaje político de manera sutil?
Es muy claro que la función principal del libro es
mostrar las atrocidades que se cometen con los animales, en cómo los domesticamos y usamos para nuestro beneficio; una vez
obtenidos, los descartamos. Al leerlo, pensé: "¿La autora será vegana o
vegetariana?", lo cual, al escuchar una entrevista de ella, confirmé. Es
un llamado social lo que ella quiere exponer. Es entretenida y se lee muy
rápido. Un libro muy del fin de semana. ¡Recomendado!
Entrevista a la autora sobre el libro https://www.youtube.com/watch?v=ySekVCvxJ2k
Frases resaltadas de la novela:
“Quisiera anestesiarse y vivir sin sentir nada. Actuar de manera automática, mirar, respirar y nada más. Ver todo, saber y no decir. Pero los recuerdos están, siguen ahí”.
“A veces, uno tiene que cargar con el peso del mundo”.
“Tiene una mirada turbia, como si detrás de la imposibilidad de pronunciar palabras se agazapara la locura”.
"No entiendo por qué nos parece atractiva la sonrisa de una persona. Con la sonrisa uno está mostrando el esqueleto”.
“Hay algo de admirable en ese desapego artificial”
“Intuía, sin saberlo con certeza, que esas palabras se estaban por quebrar, que las sostenía un hilo muy fino y transparente”.
“Pero el dolor, intuye, es lo único que lo hace seguir respirando”.
“Sin la tristeza, no le queda nada”.
“—Te extraño.
Las palabras son un agujero negro, un agujero que absorbe cualquier
sonido, cualquier partícula, cualquier respiración”.
“Las palabras son un agujero negro, un agujero que absorbe cualquier sonido, cualquier partícula, cualquier respiración”.
“No hay nada peor que no poder verse a uno mismo”.
“El ser humano es la causa de todos los males de este mundo. Somos nuestro propio virus”.
“Un lugar con palabras quebradas, silencios encapsulados en las paredes, con la acumulación de tristezas astillando el aire, raspándolo, agrietando el oxígeno”.
“El ser humano es un ser complejo y a mí me deslumbran las vilezas, contradicciones y sublimidades de nuestra condición. La existencia sería de un gris exasperante si todos fuésemos impolutos”.
“Pero eso es lo maravilloso, que aceptemos nuestras desmesuras, que las naturalicemos, que abracemos nuestra esencia primitiva”.
“Después de todo, desde que el mundo es mundo nos comemos los unos a los otros”
“Ella sigue hablando, como siempre, con el mismo discurso formateado por un equipo de marketing, con esas palabras que se parecen a la lava de un volcán que nunca cesa, pero es una lava fría y viscosa. Son palabras que se le pegan al cuerpo y él solo siente repulsión”.
“Tenía la mirada humana del animal domesticado”.
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